
"En estas páginas encontraremos mucho más que un conjunto de recetas culinarias.
Descubriremos una manera distinta de incorporar nutrientes vegetales poco utilizados en nuestra alimentación, que pueden reemplazar y hasta superar las propiedades de la leche vacuna.
De fácil elaboración, estos alimentos pueden ser consumidos por todos, siendo los más beneficiados, niños y personas alérgicas."
Dr. Miguel Ángel Fernández
Pediatra especialista en alergia infantil

2 comentarios:
Bueno flaca, ya sabes que pienso que la leche de vaca es para los becerros y todo aquel que se ha dejado llenar la cabeza de propaganda que hace creer que la leche DE VACA es buena. En especial estos dias que esta tan contaminada de hormonas, antibióticos y pus (vease la película the corporation, donde se ven ubres de vaca sangrando y con pus que se conectan a la máquinita de hacer leche).
Me gustaría mucho que te re´produjeras por todo el continente y que tu voz y escrito se multiplque. Las vacas me apoyan.
A todas las mamas que lean el libro......creanlo, mis 22 años de experiencia me dicen que los niños crecen más sanos sin leche de vaca. Si en realidad quieren raza fuerte denle pecho y no mas leche.
Leche de vacas para becerros, leche de gata para gatitos, leche de burra para burritos, leche de ballena para ballenatos y asi cada chango en su mecate....o acaso han visto a un toro chupandola a la burra las ubres?
En San Marcos Sierras, donde vivo, es probablemente el mejor lugar para ver en Argentina el efecto de los lácteos, ya que aquí hay una gran población interesada en las dietas y se pueden ver directamente a niños criados con y sin lácteos, y sus resultados, que no pueden ser más evidentes; en efecto, cuando ves a un chico con mocos, no hace falta preguntar si la madre le da lácteos o no. Existe una persona que a sus 90 años sale a correr "algunos km" por la ruta... es vegano desde hace 60 años, y no sabe lo que es la gripe hace como 20, según me dijo... igual que otra mujer, que asegura no tener gripe hace 15 años... en fin, cosas como éstas son comunes aquí, donde ya las personas consumen lácteos sabiendo que son como los cigarrillos: un placer perjudicial, más que un alimento.
Por eso creo que tu libro, Natalia, es una importante contribución.
En mi niñez, tuve asma alérgica debido a los lácteos, y te puedo asegurar que eso fue el infierno para mí. Imaginar a otros chicos pasando por lo mismo me eriza la piel.
Gracias por ocuparte del tema.
Abrazos,
Marcial
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